miércoles, 15 de enero de 2014

La leyenda del Conde Drácula, ¿falsa o cierta?

Lo cierto es que el Conde Drácula existió de verdad, pero se dice que era un vampiro.

En realidad solo es una historia en la que cuenta que el Conde Drácula es un vampiro de carne y hueso, pero, como bien dicho está, solo es una historia, escrita por el irlandés Bram Stoker. Aunque muchos dicen que fue realmente lo que la historia dice.

Pero bien sabemos todos que los vampiros no existen, son personajes de fábula, inventados por las personas e inspirados en aquellos animales voladores, de aspecto siniestro ya que duermen en cuevas por el día y salen de caza por la noche, llamados murciélagos. Por ello los vampiros se pueden convertir en murciélagos.


              
El Conde Drácula, que como ya os he dicho antes existió de verdad, en realidad se llamaba Vlad Tepes, y vivía en Transilvania. Fue Príncipe de Valaquia. Fue un gran luchador en contra del expansionismo que amenazaba a su país y al resto de Europa, y también era famoso por su manera de castigar a los enemigos y traidores.

Como su apodo tepes indica, tenía predilección por el empalamiento, una técnica de tortura y ejecución que consiste en introducir un palo de aproximadamente 3, 50 m de longitud, por el recto, fijarlo a la carne con un clavo y después levantarlo para que la víctima muriese lentamente. Además del empalamiento, otros métodos de tortura usados por el Príncipe de Valaquia eran: la amputación de miembros, nariz y orejas, la extracción de ojos con ganchos, el estrangulamiento, la hoguera, la catración, el desollamiento, la exposición a los elementos o a fieras salvajes, la parrilla y la lenta destrucción de pechos y genitales, especialmente de las mujeres. Como veis, aunque este hombre no fuera un vampiro, hacía cosas horribles con las personas y las hacía sufrir lentamente.

Otras de sus actuaciones en su reinado fue cuando la población se quejaba de los continuos robos que sufrían por parte de ladrones y asaltantes en sus territorios, además de los pobres, que según Vlad no aportaban nada al país. Para erradicar esto, organizó un festín en una casa de las afueras de la ciudad, a la cual se invitó a pobres, ladrones, tullidos, leprosos, enfermos y pordioseros, y las grandes viandas y el vino estaban por doquier. Cuando ya todos estaban bien servidos de comida y borrachos de vino, Vlad se presentó con su guardia en la casa y preguntó a todos los allí reunidos si querían una vida sin privaciones ni preocupaciones y que todos los días se dieran festines como aquél, a lo que los mendigos y demás personas respondieron que sí y que había sido el mejor día de sus vidas. Vlad mandó a sus soldados que cerraran todas  las puertas de la casa y prendieran fuego sobre ella. Nadie quedó con vida. Eliminó la pobreza acabando con los pobres. Esto se fue repitiendo con todos los mendigos en cada comarca de su principado. Llegaron a morir 3.600 personas de esta forma.

Llegó a hacer más cosas tan terribles como ésta.

Así que el Conde Drácula es tan solo un personaje de ficción inspirado en Vlad Tepes, que aunque no fuera en realidad un vampiro era más malvado que éstos.

!Ah¡ Y seguramente vosotros pensaréis que Vlad tendría un aspecto algo así: