sábado, 30 de noviembre de 2013

El parque natural de "Sierra de Cazorla, Segura y las Villas".




File:Sierra-Cazorla.jpg


El Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas está situado al este y nordeste de la provincia de Jaén (España). Es el mayor espacio protegido de España y el segundo de Europa.

Está declarado
Reserva de la Biosfera por la UNESCO desde 1.983, Parque Natural desde 1986 y también Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) desde 1.987.

Medio Físico
Clima: El Parque Natural se encuentra bajo la influencia del clima mediterráneo, Predominando las precipitaciones repartidas de forma irregular a lo largo del año, siendo relativamente escasas durante primavera y verano y abundantes durante el otoño e invierno, y en forma de nieve durante esta última estación en las zonas más altas; los veranos son secos y caluroso.

Suelo: La orografía es en general abrupta, accidentada con gran número de picos que sobrepasan los 1.700 m y más del 50% de la superficie del Parque por encima de los 1.000 m. Tres cumbres sobrepasan los 2.000 m, el pico Empanadas, el pico Cabañas y La Cabrilla. La altitud de las sierras oscila entre los 400 m en el término municipal de Huesa y los 2.107 m del pico Empanadas, al Este del parque, limitando con la provincia de Granada.

Relieve: Aunque la mayoría de la superficie se sitúa por encima de los 1.000 m, la amplitud altitudinal es una de las características esenciales para poder entender la variabilidad del paisaje y el profundo contraste existente entre distintas zonas del parque natural, así como la biodiversidad tan extraordinaria que encontramos. El agua del conjunto montañoso formado por estas sierras da origen a dos de los grandes ríos del sur de España. Por un lado el Guadalquivir que tiene su origen oficial en el paraje de la Cañada de las Fuentes, en el término municipal de Quesada y por otro el río Segura, que nace en Fuente Segura, sus aguas brotan de una cueva natural inundada, a 1.413 metros de altura. Dentro del parque el Guadalquivir recibe la contribución de numerosos arroyos, como el de Linarejos que lo hace en forma de cascada en la Cerrada del Utrero, primer embalse de su cauce,y ríos como el Borosa, que también cuenta con un embalse en Las Lagunas de Valdeazores, y el Aguamulas. Por su parte el Segura durante los primeros kilómetros transcurre por un valle estrecho y profundo donde recibe afluentes de abundante caudal, como los ríos Madera, Zumeta y Tus. Otros ríos destacados del parque son el Guadalimar, que desemboca en el Guadalquivir en el embalse de Mengíbar, y el Guadalentín que alimenta el embalse de La Bolera dentro del Parque.

Seres vivos
 Fauna: Se reconocen en el Parque 36 especies de mamíferos.
Vertebrados ungulados: Ciervo,cabra montés,jabalí, muflón y gamo.

 
                                          
Vertebrados Insectívoros: Musaraña común, topo ibérico, erizo común...
 
Vertebrados roedores: Topillo común, rata de agua, ratón de campo, ratón casero, ratón moruno, rata común, rata campestre, lirón careto y ardilla roja. 
   
 
Vertebrados Lagomorfos: El conejo y la liebre.
 

Vertebrados carnívoros: Jineta, zorro, gato montes, garduña, turón, comadreja, nutria y tejón.

 

Aves rapaces: Águila real, águila culebrera, águila perdicera, águila calzada, milano negro, gavilán peregrino, halcón abejero, cernícalo vulgar, cerlicado primilla, aguilucho cenizo, alimoche, buitre leonado, buitre negro, águila pescadora, águila imperial, milano real, aguilucho lagunero, búho real, lechuza común, búho chico, lechuza campestre.

Seres invertebrados.

Crustáceos: Cangrejo de río autóctono.
Insectos: cucarachas y escarabajos.

Vegetación.
La FLORA del P.N. de Cazorla, Segura y las Villas destaca por ser una de las más ricas y variadas del ámbito mediterráneo, superando el millar de especies. Los árboles más representativos son el pino laricio y la encina. Además presenta un gran número de endemismos, la mayoría hierbas o pequeños arbustillos rastreros con flores minúsculas, muchas de ellas amenazadas de extinción y relegadas a ambientes muy inestables, como la violeta de Cazorla (Viola cazorlensis), el geranio de Cazorla (Geranium cazorlense), el narciso (Narcissus longispathus) o la Aquilegia pyrenaica subsp. cazorlensis, una reliquia del último período glacial que vive refugiada en las altas cumbres. En total, entre gimnospermas y angiospermas son casi 2000 las especies catalogadas, a las que habría que sumar los helechos y musgos. El paisaje más húmedo de los rios da lugar a auténticos corredores de vegetación. Alamos, sauces, olmos, que conforman la vegetación de ribera.


Hidrología.
 El agua del conjunto montañoso formado por estas sierras da origen a dos de los grandes ríos del sur de España. Por un lado el Guadalquivir que tiene su origen oficial en el paraje de la Cañada de las Fuentes, en el término municipal de Quesada y por otro el río Segura, que nace en Fuente Segura, sus aguas brotan de una cueva natural inundada, a 1.413 metros de altura. Dentro del parque el Guadalquivir recibe la contribución de numerosos arroyos, como el de Linarejos que lo hace en forma de cascada en la Cerrada del Utrero, primer embalse de su cauce,y ríos como el Borosa, que también cuenta con un embalse en Las Lagunas de Valdeazores, y el Aguamulas. Por su parte el Segura durante los primeros kilómetros transcurre por un valle estrecho y profundo donde recibe afluentes de abundante caudal, como los ríos Madera, Zumeta y Tus. Otros ríos destacados del parque son el Guadalimar, que desemboca en el Guadalquivir en el embalse de Mengíbar, y el Guadalentín que alimenta el embalse de La Bolera dentro del Parque.

Ríos.
 Gualdalquivir, Borosa, Gualdalimar, Gualadema, Aguasmulas, Gualetín, Aguscebas.

Pueblos.
Quesada, Cazorla, Hinojares, Peal Becerro, Burrunchel, Beas de Segura, Coto Ríos  Huesa, Los Rosales, Chiruevas, La Iruela, Cortijuelo, Arroyo Frío  Santo Tomé, Orcera, Hornos de Segura, Villanueva del Arzobispo y Pozo Alcón,  Villacarrillo, Villarodrigo, Siles, Benatae, Puente Génabe, Torre Albánchez, Segura de la sierra, La puerta Segura, Arroyo Ojanco, Iznatoraf,  Génabe, Sorihuela de Guadalimar.

Amenazas.

Incendios:

La principal amenaza del parque, tanto para la flora como para la fauna son los incendios forestales, que ya han tenido lugar, y cada vez con más frecuencia, con desastrosas consecuencias en algunas zonas del parque:
  • En el verano de 2005 en la Sierra de las Villas y ladera oeste del Tranco donde ardieron más de 5.000 ha tras una tormenta eléctrica en plena ola de calor récord; en pleno corazón del parque, ha sido el más devastador y masivo desastre del parque en su historia.
  • En 2001 en el Puerto de las Palomas ardieron unas 800 ha de forma intencionada. Se tuvieron que dasalojar los nucleos de Burunchel y Arroyo Frío por la proximidad de las llamas. Actualmente se está llevando a cabo la repoblación de la zona.
  • En la Vacarizuela a primeros de los noventa donde ardieron unas ochocientas hectáreas, o por la Torre del Vinagre donde en el 1986 ardieron unas mil hectáreas.
Al ritmo de desarrollo de ésta gravísima amenaza, sería vital para que el parque sobreviva un incremento proporcionalmente mayor del esfuerzo de los planes de prevención, vigilancia y extinción de incendios, respecto del aumento exponencial del riesgo de incendios que se observa año tras año.

Sobreexplotación turística:

Otra amenaza a consecuencia de la sobreexplotación turística donde en puntos como Arroyo Frío, donde más ha crecido la oferta turística en los últimos años, no lo ha hecho así las infraestructuras y, por ejemplo la depuradora de Arroyo Frío pensada para unas 400 personas se ve saturada todos los fines de semana donde se supera en más de diez veces este número, causando el vertido de aguas fecales sin la suficiente depuración en el Guadalquivir con el consiguiente perjuicio para la fauna y flora.

Epidemias:

Las epidemias, como las de Sarna que diezmaron la población de Cabra Hispánica en la década de los noventa, o la del Cangrejo de río que a raíz de un hongo que se propagó con la introducción de cangrejo americano prácticamente ha extinguido al cangrejo común. Igualmente, la flora sufre epidemias que matan y enferman extensas zonas boscosas, como la procesionaria de las coníferas.

Otros.